jueves, 27 de mayo de 2010

No todo son caricias y besos

En ocasiones son juegos silenciosos donde vamos explorando el cuerpo de nuestra pareja, hay que dejar la vergüenza a un lado y si hay dudas preguntar antes de actuar. Una pregunta inocente puede disparar la libido de manera inconsciente, por ejemplo “¿puedo acariciarte los senos?, ¿puedo meter la mano?, ¿puedo …?”. Estas preguntas ponen en preaviso al que recibe y por tanto la excitan y estimulan.
Aunque tampoco es plan que nos pasemos todo el rato preguntando en plan niño ladilla. La idea es que tomes la iniciativa y que tengas claro que a través de las palabras también la puedes excitar. Según el momento o la mujer, algunas disfrutan con confesiones románticas, otras con fantasías eróticas, algunas con provocaciones lascivas. Si no estás seguro, simplemente ve probando o pregúntale.

2 comentarios:

juan molina dijo...

por supuesto todo vale a la hora del placer

Caricias dijo...

Jajaja está bien lo de preguntar, pero sin pasarse. A mí hace nada preguntaba y me contestaba, no preguntes, hazlo! o ¿a qué esperas?. Pero lo cierto que lo decía con una voz muyyyyyy caliente!
Te dejo mis caricias!

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